4 Supercharged Clovers: Super Wheel
4 Supercharged Clovers Super Wheel: Reseña
Seamos honestos: cuando abres 4 Supercharged Clovers: Super Wheel de Playson, el juego te entra por los ojos. Tienes esa enorme rueda girando al fondo, luces de neón por todos lados y una pantalla llena de tréboles de cristal brillantes. Se ve increíble… hasta que te das cuenta de que, durante un buen rato, todo eso es puro adorno.
En el juego principal, la mitad de las cosas que caen en los rodillos no te pagan un centavo hasta que logras entrar al bono. Pero no te vayas todavía: detrás de este diseño un poco frustrante (y un RTP decente del 95,70%, con volatilidad muy alta), se esconde una ronda de bonificación tan bien pensada que justifica por completo jugar esta secuela. Y sí, puedes llegar a ganar hasta 15.000x tu apuesta.
El juego base te va a poner a prueba
El juego normal es una cuadrícula clásica de 5×3 con solo 5 líneas de pago. Y créeme, se nota. Conseguir cuatro frutas iguales te paga apenas 3 veces tu apuesta.
Además, hay algo que resulta bastante molesto: el comodín (el 7 rojo) nunca cae en el primer rodillo. Esto significa que muchas veces ves venir una gran combinación y se corta de golpe. ¿Y qué pasa con esos tréboles dorados y de colores tan chulos? En el juego base no valen dinero, solo sirven para ir llenando los medidores de arriba. En resumen: el juego base es un trámite. Te va devolviendo migajas para mantenerte a flote mientras la gran rueda del fondo te mira sin hacer nada.
4 Supercharged Clovers Super Wheel: Características
Para escapar del juego base necesitas acumular tréboles (rosas, azules o verdes) en sus respectivos medidores, o tener la suerte de que caiga un Súper Trébol de diamante, que te manda directo a la versión "premium" del bono.
La Súper Rueda: Aquí empieza lo bueno
Estamos ante una mecánica clásica de Hold-and-Win (esos respins donde recolectas monedas), pero Playson le añadió un detallazo: antes de empezar, tienes que girar la Súper Rueda.
La rueda tiene 12 segmentos y te puede dar efectivo extra, activar una característica especial o soltarte un Jackpot fijo. ¿Por qué es genial esto? Porque te salva de esos bonos que empiezan "fríos". Gracias a la rueda, siempre empiezas la ronda con al menos seis símbolos en pantalla. Y por pura probabilidad matemática, una de cada doce veces te vas a llevar el bote Major (100x) antes de haber gastado un solo giro. Una maravilla.
El combo de los multiplicadores (y una pequeña queja)
Una vez dentro del bono, el orden en el que pasan las cosas lo es todo. El trébol rosa pone multiplicadores (de hasta x5) en las casillas, y luego el trébol azul pasa como una aspiradora recogiendo todo ese dinero. Esa combinación es el verdadero motor de este juego.
Hay una queja mecánica: el juego obliga a hacer clic un montón de veces para que los respins avancen al final. Termina cansando el dedo.
Eso sí, si logras el milagro de llenar las 25 casillas, el juego ignora todo el dinero que habías juntado y te planta directamente el bote Super de 10.000x.
La idea de girar una rueda de 12 segmentos antes del bono es una mejora tremenda que le da muchísima vida a los típicos juegos de recolección de Playson. La forma en que los multiplicadores y la recolección se combinan crea momentos de volatilidad altísima y premios enormes.
El único "peaje" que tienes que pagar es aguantar su juego base. Es una experiencia de 5 líneas bastante seca, con comodines restringidos y símbolos que no sirven para nada hasta que activas la magia. Si tienes paciencia (o presupuesto para ir directo a la compra de bonos), este trébol de cuatro hojas te puede dar una gran alegría.
