Neptune’s Citadel
Neptune’s Citadel: Reseña
Neptune’s Citadel es un juego que parece diseñado para pelear contra el propio jugador. A simple vista te promete multiplicadores enormes, pero cuando empiezas a girar, te das cuenta de que la tabla de pagos base es tan baja que necesitas un milagro solo para recuperar tu apuesta.
Ambientado en una Atlántida con dos estatuas de diosas que se quedan mirando sin hacer nada (un poco como te vas a quedar tú esperando un gran premio), este lanzamiento de Genii tiene una ganancia máxima de 2.000x tu apuesta. Pero llegar a ese premio es un camino lleno de baches. Te cuento por qué.
El juego base: ganar para perder dinero
El juego funciona en una cuadrícula de 6×6. Ganas juntando grupos (clústeres) de cinco o más símbolos que se toquen entre sí, y las combinaciones ganadoras desaparecen para que caigan símbolos nuevos (el clásico sistema de cascada).
Hasta ahí todo bien, ¿verdad? El problema llega cuando miras lo que pagan. En la práctica, el juego base te da un montón de premios que ni siquiera cubren lo que te costó el giro. Por ejemplo, si apuestas $4.00, ocho de los nueve símbolos del juego te devuelven menos de esa cantidad por un clúster mínimo. Solo la corona de oro te paga el doble de tu apuesta por cinco símbolos. Estás obligado a encadenar un montón de cascadas seguidas simplemente para no perder dinero en esa tirada.
Como curiosidad (o más bien, por pereza de diseño), aunque hay nueve símbolos distintos, un par de ellos pagan exactamente lo mismo que otros, aunque tengan dibujos diferentes.
Neptune’s Citadel: Características
Lo que puede salvar esos pagos bajos son las almejas con multiplicador, los scatters de Free Falls y la ronda de bonos. Ahí también está buena parte de la frustración.
La trampa de las almejas multiplicadoras
La única forma de que esos premios miserables valgan la pena es gracias a los multiplicadores. Aparecen en forma de almejas y pueden tener valores de hasta 500x. Estos valores se van sumando en un medidor a la derecha de la pantalla para aplicarse al final del giro.
Pero aquí viene lo más frustrante del juego: la almeja solo sirve si en ese exacto giro logras una combinación ganadora. Si te cae una almeja de 500x pero no hay premio en la pantalla, la almeja desaparece en el siguiente giro y no te llevas nada. El símbolo más valioso del juego termina siendo un adorno inútil la mayor parte del tiempo.
Los scatters: más que un premio, un estorbo
Para entrar a la ronda de bonos necesitas sacar cuatro símbolos scatter (el medallón de Neptuno). Y créeme, te va a costar.
Los scatters solo pueden caer en los rodillos centrales (2, 3, 4 y 5). No pagan nada por sí solos y no te dan ninguna ventaja si sacas uno, dos o tres. De hecho, como no desaparecen y ocupan espacio justo en el centro del tablero, actúan como un muro que literalmente bloquea tus combinaciones ganadoras.
El bono (Free Falls): o todo o nada
Como el juego no tiene opción de compra de bonos, te toca sufrir en el juego base hasta conseguir los cuatro scatters. ¿La recompensa? 11 Giros Gratis (aquí los llaman "Free Falls").
¿Qué cambia en el bono? Casi nada. Juegas con la misma cuadrícula y los mismos pagos bajos. No hay símbolos extra y no puedes reactivar la ronda para ganar más giros. La única ventaja es que el medidor de multiplicadores no se reinicia entre un giro y otro.
Si tienes suerte y te caen almejas combinadas con ganancias, el multiplicador crecerá y te puedes llevar un buen premio. Pero si tienes una mala racha y las almejas caen sin premio, el bono se sentirá exactamente igual que el aburrido juego base. Tu éxito depende 100% de ese medidor.
¿De dónde salió este juego?
Aunque por el nombre y el tema de la Atlántida parezca la secuela de Neptune’s Bounty, en realidad no lo es. Mecánicamente, es un clon de otros juegos de 6×6 de Genii como Bloom Strike, pero un poco más tacaño (el límite de ganancia bajó de 3.000x a 2.000x).
Además, arrastra detalles técnicos molestos de otros juegos del proveedor: si le das al botón de "Apuesta Máxima", solo sube las monedas por línea, obligándote a ajustar manualmente el tamaño de la moneda si de verdad quieres apostar el límite de $50.00. Un dolor de cabeza innecesario.
Mi veredicto
Neptune’s Citadel es un juego que se sabotea a sí mismo. ¿De qué sirve tener clústeres si los scatters te bloquean el centro del tablero? ¿De qué sirven los multiplicadores altos si desaparecen cuando no hay ganancia?
Con pagos base que te devuelven migajas y una mecánica que te frustra más de lo que te emociona, el progreso aquí se siente como ir contracorriente. A menos que tengas muchísima paciencia (y presupuesto) para llegar al bono y rezar para que el multiplicador se acumule, hay opciones mucho mejores y más justas en el mercado.
