Pirots 4
Pirots 4: Reseña
Nada más abrir el juego, antes de ver rodar un solo carrete, ELK Studios te planta en un vestíbulo holográfico alucinante. Te da a elegir entre tres pedestales: Lost In Space, Frozen Fury e Inferno. Básicamente, ¡es como tener tres juegos en uno! Todo funciona bajo un sistema de evolución que va desbloqueando escenarios, pero nuestro viaje arranca en Lost In Space.
Ojo al dato antes de despegar: estamos ante un juego de volatilidad alta, un RTP del 94,00% y un premio máximo de 10.000x tu apuesta. Prepárate, porque la gravedad cero no hace que el juego sea más compasivo; los golpes duelen igual que en los Pirots anteriores.
¿Cómo funciona? El juego base
Olvídate de las tragamonedas tradicionales. Aquí tenemos a cuatro loros piratas, enfundados en trajes espaciales bastante gordetes, caminando por un tablero de 6×6. De fondo, un paisaje espacial espectacular con una nebulosa y un planeta rojo.
La mecánica es sencilla: los loros se mueven en línea recta (arriba, abajo, izquierda, derecha) para zamparse las gemas de su propio color (rojo, verde, azul y violeta). A medida que comen, van cayendo símbolos nuevos desde arriba.
De la Tierra al espacio: el legado de Pirots
Si jugaste a Pirots 3, te vas a sentir como en casa. Pirots 4 retoma la historia exactamente donde se quedó al salir del Salvaje Oeste. Como guiño genial, la caja de palomitas del juego anterior sigue ahí, ¡pero ahora le han puesto un casco de astronauta!
Técnicamente, el motor del juego ha cambiado un poco, pero a la hora de jugar los loros se comportan igual. Eso sí, los pagos intermedios han bajado un pelín (por ejemplo, la gema roja de nivel 3 ahora paga 40 monedas en vez de 50). Tiene sentido, ya que ELK le ha dado a este juego una volatilidad de 7/10; sigue siendo salvaje, pero un puntito menos agresivo que su hermano menor.
Pirots 4: Características
Aquí viene la parte frustrante (y divertida). La posición en el tablero lo es todo. Puedes tener la pantalla llena de gemas carísimas y multiplicadores, pero si tus loros se quedan arrinconados o bloqueados por un espacio vacío, la tirada no sirve de nada y toca volver a empezar. Se pasan medio juego mirando un tesoro que no pueden tocar.
Por suerte, los desarrolladores nos han dejado un par de salvavidas: el Maíz Espacial (Spacecorn), que les da un empujoncito para cruzar un hueco vacío, y el Agujero Negro, que se traga todo el tablero y lo escupe en un orden distinto para sacarte del apuro.
La odisea de llegar al bono
Para entrar a las ansiadas tiradas gratis, tus loros tienen que comerse tres cráneos alienígenas dorados. Y sí, tiene que ser en una sola tirada. Si sacas uno o dos, mala suerte, al siguiente giro el contador vuelve a cero.
Arriba del tablero verás una barra que va hacia un cofre del tesoro. Necesitas que los loros se coman 20 símbolos del tirón para que te suelte un modificador especial. Si te quedas en 19, te quedas con las ganas.
Si no tienes paciencia: el menú X-iter
Si eres de los que prefiere ir al grano, ELK te ofrece su clásico menú de compras. Estas son tus cinco opciones:
Nuestro veredicto
Pirots 4 es un juegazo visual que te mantiene atrapado, pero prepárate para refunfuñar de vez en cuando. La necesidad de encadenar 20 símbolos para activar el medidor y la dependencia total de dónde caigan los loros hace que puedas perder multiplicadores gigantes solo por estar una casilla lejos. Aún así, cuando los astros (y los loros) se alinean, las reacciones en cadena son pura magia. Un título imprescindible si eres fan de la saga.
