Tiger and Dragon Multiplier
Tiger and Dragon Multiplier: Reseña
Visualmente, IGT ha hecho un trabajo fantástico envolviendo este juego en la clásica y pesada estética de un templo asiático. Con un tigre naranja y un dragón verde flanqueando la pantalla, el juego promete mucha acción. Sin embargo, detrás de esa apariencia agresiva se esconde un modelo matemático bastante conservador: aunque tiene una volatilidad alta y un buen RTP del 96,00%, el premio máximo está topado a 2.000x tu apuesta.
Para un juego que te lanza comodines con multiplicadores de hasta x10, ese límite se siente un poco bajo. Además, estamos reseñando la versión sin opción de compra de bonos, así que, si quieres ver la acción real, te va a tocar tener paciencia y girar los rodillos a la antigua.
Tiger and Dragon Multiplier: Características
Estamos ante una cuadrícula clásica de 5×3 con 243 formas de ganar (pagando de izquierda a derecha).
El juego base: una prueba de paciencia
El juego base se sostiene de un solo hilo: los orbes comodín (Wilds).
Estos orbes caen con multiplicadores aleatorios que van de x2 a x10. Como los símbolos de menor valor pagan básicamente lo mismo, la única forma de ver crecer tu saldo a corto plazo es rezar para que uno de estos multiplicadores altos caiga junto a los símbolos premium, como los zafiros o los cuencos dorados. Si pasas una racha sin que aparezcan estos orbes rojos y dorados, vas a notar cómo el juego base se convierte en un desgaste lento para tu bolsillo.
Los bonos: tres caminos diferentes
Aquí es donde la cosa se pone interesante. IGT dividió la entrada a los bonos en tres formas distintas:
Un detalle genial: El juego tiene un "Mystery Bonus" que te puede salvar la vida. De forma totalmente aleatoria, la aparición de un solo símbolo clave puede saltarse todos los requisitos matemáticos y lanzarte directo a la ronda de bonificación.
La acción en los giros gratis
Cuando logras entrar al bono principal, el tablero se divide en dos cuadrículas diferentes, una para cada bestia. El objetivo es ir escalando premios hasta llegar al Grand Award.
Como mencionamos antes, estamos jugando la versión estándar estricta de casino (la variante sin compra de bonos). Esto significa que el operador ha desactivado el botón mágico que te permite pagar 50x tu apuesta para entrar directo al bono. Aquí no hay atajos; el juego te obliga a jugar de forma natural, lo que aumenta la tensión (y el riesgo) mientras esperas activar esos giros gratis.
¿En qué se diferencia del anterior?
Si eres fan de la saga asiática de IGT, seguro recuerdas Tiger and Dragon: Cash on Reels. Bueno, este juego es bastante distinto en sus mecánicas. El estudio decidió deshacerse del formato Hold & Win (recolectar moneditas) para pasarse a las 243 formas de ganar con multiplicadores. Básicamente, IGT recicló los gráficos y los paneles laterales, mantuvo el mismo límite de ganancias de 2.000x, pero le cambió el motor por completo.
Nuestro veredicto
Tiger and Dragon Multiplier es un juego visualmente dinámico que le da un buen giro a la franquicia. Sin embargo, ese tope de 2.000x le corta un poco las alas, especialmente cuando ves caer un multiplicador x10 y sientes que podrías ganar muchísimo más.
Al no poder comprar el bono, vas a tener que cruzar el desierto del juego base a pie, dependiendo totalmente de que los comodines caigan en el lugar correcto. Es una tragamonedas ideal para los puristas a los que les gusta jugar de forma tradicional y disfrutan de las temáticas asiáticas bien logradas.
