Zhao Cai Zhu: Yo Ho Hog
Zhao Cai Zhu: Yo Ho Hog: Reseña
¿Qué pasa si mezclas la temática del Año Nuevo Lunar, piratas y cerditos tridimensionales? La respuesta es Zhao Cai Zhu: Yo Ho Hog.
Con este juego, IGT ha querido traer toda la emoción de sus famosas máquinas físicas de casino directamente a nuestras pantallas. Es una tragamonedas con un RTP del 92,00%. Eso sí, ten en cuenta que el pago máximo ronda las 2.273 veces tu apuesta, a menos que logres llevarte el codiciado Grand Jackpot. ¡Vamos a desmenuzarlo!
Zhao Cai Zhu: Yo Ho Hog: Características
Al abrir el juego, te encuentras con una cuadrícula clásica de 5×3 y 25 líneas de pago. Lo primero que vas a notar es que la apuesta mínima es un poco inusual: cuesta 44 monedas por giro, lo que significa que la apuesta mínima real es de $0.44.
El juego base: mucha acción visual
La estrella del juego base es el comodín expansivo. Puede caer en los rodillos 2, 3, 4 y 5, y cuando lo hace, se expande para cubrir toda la columna.
Algo que debes saber es que el juego es un espectáculo visual constante. Incluso cuando no ganas, la pantalla está llena de vida: marcos dorados brillando, cofres del tesoro, faroles iluminándose y un cerdito pirata en 3D animando la partida. Está diseñado para mantenerte al borde del asiento, a veces "coqueteando" con premios que están a punto de caer.
¿Cómo se activan los bonos?
Aquí es donde la cosa se pone tensa. Para entrar a los Giros Gratis necesitas una alineación muy específica: un símbolo Scatter en el rodillo 1, otro en el 3, y obligatoriamente un farol de color en el rodillo 5.
Toda la emoción (y a veces la frustración) se concentra en ese último rodillo derecho. El color del farol que caiga ahí (azul, verde o rojo) decidirá qué tan bueno será tu bono.
Pero ojo, no todo depende de los Scatters. Cualquier comodín expansivo que caiga en el juego base puede activar por sorpresa el minijuego "Pig A Prize", dándote una segunda oportunidad de llevarte buenos premios sin necesidad de entrar a los giros gratis.
Los bonos y los pagos
El plato fuerte son los Giros Gratis. Aquí se usa una mecánica de recolección de marcos. Los cerditos que caen van dejando marcos en las casillas, y si vuelven a caer ahí, el marco sube de nivel (de púrpura a plata, luego a oro y finalmente a diamante).
Pero hay un truco: para poder cobrar todo lo que has acumulado en esos marcos, necesitas que caiga un símbolo de Dragón en el rodillo 5. Si el Dragón no aparece, esos marcos no te pagarán nada al final de la ronda. Es a todo o nada. La buena noticia es que los marcos de diamante te aseguran un premio de 10x tu apuesta y te dan la oportunidad de ganar los Jackpots (que llegan hasta 100.000 monedas).
Por otro lado, el minijuego secundario "Pig A Prize" es el clásico juego de "elige y gana". Vas tocando monedas para revelar premios en efectivo (hasta 2.500 monedas) o el símbolo "Boost", que infla tus ganancias sumando entre 50 y 500 monedas extra a lo que ya habías descubierto. El juego termina en cuanto destapas a un Dragón.
¿No quieres esperar? Compra el bono
Si eres de los que va directo a la acción, puedes comprar el bono. El precio depende del farol y la cantidad de cerditos garantizados:
De los casinos físicos a tu celular
Si eres un jugador veterano, quizás reconozcas la franquicia Zhao Cai Zhu de los gabinetes físicos de IGT. Este juego comparte el mismo "motor" que su hermano Gettin’ Piggy With It. Gracias a iSoftBet, han logrado llevar toda la experiencia de los casinos reales al mundo online, manteniendo intacta la mecánica de los faroles y los marcos, pero con gráficos en alta definición.
El veredicto
Zhao Cai Zhu: Yo Ho Hog es un juego donde todo depende del quinto rodillo. Ya sea que estés esperando el farol correcto para entrar a los giros gratis o rezando para que caiga el Dragón y cobrar tus marcos acumulados, tu mirada va a estar clavada a la derecha de la pantalla.
Es un juego súper entretenido y visualmente brutal, perfecto para los jugadores que disfrutan de la tensión de esperar un solo símbolo que lo cambie todo. Si te gustan las mecánicas de recolección y la adrenalina de los casinos físicos, este cerdito pirata merece unos cuantos giros.
